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1. La Tecnología y su relación con otras áreas de conocimiento.

El control del fuego marcó la pauta para el descubrimiento de los metales o el vidrio, materiales que ahora están en todos los objetos a nuestro alrededor y que utilizamos cotidianamente. Ni los metales, ni el vidrio habrían sido descubiertos, procesado y moldeados sin el fuego.

El fuego aceleró el proceso de civilización de los seres humanos, al cocinar los alimentos, ahuyentar a sus enemigos o depredadores lograron un gran avance social.
El fuego aceleró el proceso de civilización de los seres humanos, al cocinar los alimentos, ahuyentar a sus enemigos o depredadores lograron un gran avance social.

Fueron la observación y luego la experimentación, los factores que permitieron que el ser humano desarrollara técnicas para producir y controlar el fuego.

Observaciones posteriores sirvieron para descubrir que ciertas piedras calizas tenían incrustados fragmentos de un material similar al oro, pero que no tenía su brillantez, ni se podía martillar o laminar como este; por sus cualidades, rápidamente fueron adoptadas para fabricar armas.

La misma capacidad de observación contribuyó al descubrimiento de una sustancia transparente que, al enfriarse, se tornaba dura, pero conservaba esa misma cualidad. Este material se aprovechó para hacer cuentas y abalorios.

Con el paso del tiempo y el auxilio de la ciencia, el ser humano aprendió que aquel metal descubierto entre las rocas, que era diferente al oro, en realidad era un nuevo elemento al que ahora conocemos como cobre.

El descubrimiento del metal: El hombre neolítico descubrió enseguida la posibilidad de utilizar otros materiales, además de la piedra.
El descubrimiento del metal: El hombre neolítico descubrió enseguida la posibilidad de utilizar otros materiales, además de la piedra.

Por otra parte, el material similar a los cristales que destellan en algunas rocas es el producto de la combinación de silicatos, carbonatos de calcio y potasio que, al calentarse, se funden y dan forma al vidrio.

Pasó mucho tiempo para que los filósofos griegos se preguntaran sobre la verdadera naturaleza de las sustancias. Ellos creían que todo en el universo estaba formado por cuatro elementos fundamentales: la tierra, el viento, el fuego y el agua. Cada uno de ellos tenía propiedades opuestas, como frío o caliente y seco o mojado.

https://es.wikipedia.org/wiki/Elementos_de_la_antigüedad
Símbolo solar con los cuatro elementos. https://es.wikipedia.org/wiki/Elementos_de_la_antigüedad

En 1661, Robert Boyle cuestionó la definición griega de elemento y propuso los atributos que deberían tener los elementos para ser considerados como tales. Esto permitió que, en 1869, Dimitri Mendeleiev y Julius Lothar Meyer propusieran la clasificación de los 64 elementos descubiertos hasta entonces.

Sin embargo, el desarrollo teórico en el campo de la química y concretamente en la mecánica cuántica contribuyeron a que en las primeras décadas del siglo XX se clasificaran 106 elementos químicos.

Este mismo desarrollo químico permitió conocer de qué están hechas sustancias como el vidrio, que es el producto de la fusión de arena de sílice (SiO2), carbonato sódico (Na2CO3) y caliza (CaCO3).

Psicología del Color

Estudios sobre psicología del color han demostrado que el relacionar los colores con sentimientos no es por casualidad, ya que las asociaciones que hacemos no son cuestión de gusto, sino experiencias que se instauran en nuestro consciente e inconsciente e incluso aquellas  que trascienden a través del lenguaje y maneras de pensar en forma de paradigmas.

Los especialistas del campo del marketing han dado importancia al rol que juegan los colores en conjunto con las experiencias sensoriales que se ejercen sobre el mercado, generando en él, cambios de comportamiento.

Psicología por colores

En estudios realizados se observa que la gama de tonos cálidos (rojo, naranja y amarillo) se asocian mayormente a estados de excitación como las pasiones o el peligro; mientras que la gama de colores fríos (azul, verde y violeta) son mayormente asociados a la sensación de sinceridad, singularidad y sofisticación.

Por otro lado están los colores neutros como lo son el negro, el gris y el blanco, que son mayormente asociados a la limpieza, la claridad y la simplicidad.

Efectos que producen los colores en el consumidor

Expertos en el área de neurociencias demostraron que el aprendizaje asociativo de la información visual se desarrolla en etapas tempranas quedando almacenadas experiencias y conceptos que serán usados para la toma de decisión e incluso para preservar la supervivencia en etapas posteriores.

Cada color posee un contenido simbólico completo, son capaces de evocar emociones y está de más decir que su uso es fundamental en la elaboración de marcas y productos, su objeto va más allá de contribuir en su diseño, la decoración, la publicidad, entre otros; ya que actúan de manera consciente e inconsciente sobre quien lo observa.

Hace más fácil la lectura el uso de contrastes entre el color de fondo y el del texto, así se evitan las confusiones y es más fácil que los consumidores pasen al proceso de conversión o de compra.

Los colores y su función dentro del marketing

Los colores comunican, son ellos los que nos ayudarán a complementar el mensaje y los significados que se quieren transmitir a los consumidores sobre un producto, definiendo o replanteando estrategias de posicionamiento de marca para que la toma de decisión sea más rápida y efectiva en función de las características de esta.

Los sentimientos más evocados por los especialistas dentro del marketing son:

  • La calma
  • El deseo
  • El poder
  • La alegría
  • La fuerza
  • La pasión
  • La elegancia

Para tener una idea de que emociones son evocadas con determinados colores es posible apoyarse en la teoría de la Psicología del color, ya que cada uno tiene una significación ya instaurada desde tiempo atrás; a lo largo de la historia el ser humano ha ido aprendiendo y asociándolos según sus experiencias, y dichos paradigmas siguen vigentes hoy en día.

También es cierto que si bien existen paradigmas universales, la percepción de cada persona varía según sus experiencias personales.

La influencia de los colores en el Branding (Marca Comercial).

El color es punto clave al momento de crear una nueva marca, es un factor importante ya que ayuda a darle personalidad y apariencia a la marca y cómo es que se desea que su público la perciba. Esto a su ves por supuesto debe ser congruente con la empresa productora del mismo.

Las personas prefieren aquellas marcas que sean fáciles de reconocer y que sea coherente su presentación con lo que éstas ofrecen, esto sin duda hace un poco más fácil predecir la reacción del consumidor en relación al producto más que al color mismo, es decir los consumidores buscan satisfacer ciertas necesidades y los colores se encargan entonces de hacerle sentir que en determinado producto está eso que buscan.

Asociaciones de los colores.

Azul.

Asociado a: La simpatía, inteligencia, comunicación, confianza, el deber, la lógica, armonía, fidelidad, virtudes, espiritualidad, seguridad, paz, gentileza, reposo, confiable y alta calidad.

Rojo.

Asociado a: Excitación, emoción, actividad, fuerza, calidez, pasión, amor, vivacidad, alegría y peligro.

Amarillo.

Asociado a: Optimismo, diversión, extroversión, dinamismo, amabilidad, felicidad, iluminación y en un lado negativo los celos y la traición.

Verde.

Asociado a: Sagrado, naturaleza, sensación de seguridad, estar al aire libre, pureza, vida, paz, gentileza, tranquilidad y reposo.

Negro.

Asociado a: Poder, glamour, elegancia, majestuosidad, sofisticación, dignidad, dureza, tristeza, ansiedad y formalidad.

Gris.

Asociado a: Exclusividad, simplicidad y fuerza.

Blanco.

Asociado a: Tranquilidad, paz, claridad, inocencia, sinceridad, luz, higiene, limpieza, bien, espiritualidad, felicidad, gentileza y reposo.

Naranja.

Asociado a: Diversión, lo exótico, lo llamativo, el hambre.

Violeta.

Asociado a: Feminidad, ambivalencia, trasmutación, majestuosidad, progreso y realeza.

Rosa.

Asociado a: Dulce, feminidad, delicadeza

Oro.

Asociado a: Riqueza, lujo, estatus.


 

Fuente:

Psicología del color dentro del marketing

1.1. La tecnología como área de conocimiento y la técnica como práctica social.

La relación entre ciencia y tecnología es muy cercana, ya que el uso de la tecnología puede ser la causa principal de los desequilibrios naturales en la actualidad, pero también tiene el potencial de ayudar a solucionarlos.

La tecnología no solo se vincula con la Naturaleza, sino con el desarrollo de la humanidad.

La experiencia es un conjunto de conocimientos que se adquiere con la práctica, de allí la frase “la práctica hace al maestro”. Y, por supuesto, una persona que se dedica a la carpintería o la costura y que hace un mueble o una prenda de vestir recurriendo únicamente a la práctica es un maestro.

Y la práctica que permite obtener experiencia, por lo general se obtiene siguiendo las instrucciones verbales o los ejemplos prácticos (gestos técnicos) de un maestro en el campo tecnológico correspondiente. Ese es el modo tradicional de transmitir los conocimientos y suele ser el método predominante de enseñanza en los campos artesanales y productivos no industrializados.

Las técnicas transmitidas de esta manera dependen, por tanto, de la relación entre el maestro y el aprendiz, y también de las capacidades y habilidades de ambos. Por ello, en el proceso estos conocimientos están sujetos a mejora o deterioro y esto es lo que da su carácter dinámico a este método de transmisión.

Un taller o un proceso productivo tendrá ventajas sobre otro en la medida en que las personas que intervienen en él tengan capacidad para aprender correctamente y aptitudes y habilidades para realizar los procesos técnicos de una manera que satisfaga mejor las necesidades o los intereses de un grupo social.

Hace muchísimos siglos, cuando se establecieron las primeras poblaciones, el ser humano empezó a aplicar incipientes técnicas agrícolas y ganaderas. Los conocimientos técnicos en estas áreas eran muy limitados y se transmitían de persona a persona, oralmente o por medio de los gestos técnicos apropiados.

El desarrollo de estas técnicas se dio a partir de un método básico, denominado de ensayo y error. Alguien, por ejemplo, dejaba caer varias semillas diferentes (ensayo); de ellas, varias germinaban y varias no (error). Así se fue aprendiendo cuáles eran las mejores semillas. Con este método se debieron descubrir los ciclos agrícolas, los cultivos más convenientes, el almacenamiento de los granos, etcétera.

El método del ensayo y error es netamente empírico, lo que significa que depende de la experiencia y la observación, además de factores como la intuición, la acumulación de conocimientos, la suerte, etcétera.

Este mismo proceso debieron de seguirlo, por ejemplo, los talleres de orfebrería. Los primeros recipientes que utilizó el ser humano fueron hojas de plantas o árboles que usó para beber agua. Más adelante, como extensión de esta rutina empezó a entrelazar dos o más hojas y así creó las primeras cestas. Muchos siglos después se formaron los talleres de cestería.

En algún momento alguien debió de usar barro y otras sustancias elementales para recubrir y proteger esas cestas. Luego, al ponerlas al fuego el barro adquirió consistencia y dio origen a las primeras vasijas.

Este proceso (es decir, el paso de usar una hoja a crear una vasija) abarcó largos siglos. Y la lentitud de su desarrollo se debió a que, en general, el conocimiento empírico, que depende del ensayo y el error, por lo regular no permite la evolución rápida de un proceso.

En realidad, la cestería y la orfebrería no comenzaron a avanzar y a perfeccionarse hasta que se crearon los primeros talleres, en los que se reunían grupos de artesanos para elaborar especialmente este tipo de productos.

Es en los talleres de artesanías donde se conjugan por primera vez los conocimientos y las experiencias directas de los artesanos y se transmiten de manera más controlada. Y es allí donde empiezan a usar herramientas y máquinas para producir bienes necesarios.

1.1.1. El diseño en la construcción de espacios arquitectónicos como práctica social para la satisfacción de necesidades e intereses.

La arquitectura prehistórica es el conjunto de construcciones erigidas antes al menos 4000 años antes de la Era de Cristo y antes incluso de las pirámides egipcias.

La arquitectura prehistórica da cuenta de las primeras estructuras rudimentarias creadas por el hombre para guarecerse de la intemperie y gracias a ellas conocemos los primeros elementos utilizados para su construcción. Las construcciones arquitectónicas de la prehistoria se estudian a partir de 3 períodos de la evolución del hombre que componenen lo que se llama la Edad del Piedra: el paleolítico, el neolítico y el mesolítico.

Período Paleolítico y la arquitectura

El es el  período más antiguo de los periodos prehistóricos, que  se caracteriza por la fabricación y utilización de herramientas de  piedra tallada, la práctica de la depredación (caza, pesca y  recolección) el nomadismo y la aparición de las primeras  manifestaciones artísticas, como son las pinturas rupestres y las esculturas de piedra o hueso. El hombre vivía en cuevas y era nómade. No hay vestigios de construcciones creadas por el hombre durante el período paleolítico.

Período Mesolítico y la arquitectura

Duró aproximadamente entre el 10000 a. C. y el 5000 a. C. aquí se han hallado viviendas construidas de arcilla.
En el año 8000 se descubrió la cerámica en el Sahara y en Siria independientemente. Las vasijas de barro fueron prácticos sustitutos de los pesados recipientes de piedra.
Palestina continuaba a la cabeza de la civilización: Hacia el año 7000, las viejas cabañas circulares habían sido sustituidas por casas de planta rectangular, subdivididas en habitaciones y con las paredes y el suelo cubiertos de arcilla. Sus pobladores enterraban a los difuntos bajo sus casas.

Período Neolitíco y la arquitectura

Hoy en día se define el Neolítico precisamente en razón del conocimiento y uso de la agricultura o de la  ganadería. Cuando un grupo humano llegaba a una zona rica en caza o en vegetación comestible, establecían campamentos temporales hasta agotar los recursos, pero algunos se hallaban en tierras especialmente fértiles, de modo que poco a poco fueron surgiendo campamentos estables o poblados dedicados a la caza y la recolección. Así fue como el hombre se hizo sedentario. La arquitectura neolítica eran monolitos de piedra y viviendas hechas con barro y vegetación.

Hacia el año 6500 encontramos en Anatolia, Turquía una agrupación de pueblos de cerca de 6.000 habitantes, con casas y santuarios de ladrillo crudo y frescos de divinidades femeninas y toros. A finales del milenio aprendieron a fundir el cobre para fabricar adornos, puntas de lanza y objetos diversos, pero el metal era escaso y el descubrimiento no tuvo muchas repercusiones.
En Europa y África central surge la cultura megalítica, caracterizada por la construcción de grandes monumentos de piedra: a veces simples piedras levantadas a modo de columnas, a veces alineadas según ciertos patrones, otros en forma de enormes losas horizontales apoyadas sobre otras dos verticales, etc. Naturalmente, estas construcciones debían de estar asociadas a nuevos rituales y creencias más o menos sofisticadas, típicos de la cultura neolítica.
En la península del Sinaí se descubrió la fundición del cobre, y el sistema se extendió rápidamente tanto hacia Mesopotamia como hacia Egipto. Hacia el 4500 el sur de Canaán fue invadido por un pueblo que conocía la fundición del cobre. Por la misma época aparecen los primeros poblados neolíticos en Egipto, junto al lago Moeris, algo al oeste del curso del Nilo. Las inmediaciones del Nilo hubieran requerido un sistema de canales similar al de Mesopotamia para ser aprovechadas adecuadamente, por lo que las zonas cercanas (pero prudencialmente alejadas de las súbitas crecidas del río) eran más adecuadas para una población que acababa de descubrir la agricultura y la ganadería.

Stonehenge

La metalurgia del cobre prosperó en Irán, que importaba el mineral de la India y lo exportaba manufacturado a la Mesopotamia, junto con oro, plata y piedras preciosas. El cobre fue especialmente útil en Mesopotamia. El oro y la plata son blandos, y sólo servían para confeccionar adornos. El cobre, en cambio, es más duro y servía para fabricar armas más efectivas que las de piedra, armas con que repeler las incursiones de los nómadas, que se hacían más frecuentes cuanto más prosperaba el valle. Por una parte estaban los rudos pastores que habitaban en los montes Zagros, al Este, y por otra los habitantes del desierto arábigo al suroeste. Las ciudades-Estado se fortificaron, como ya habían hecho tiempo atrás las de Anatolia. Egipto, en cambio, estaba rodeado por el mar, el desierto y las cataratas del nilo, así que vivió mucho más tranquilamente que Mesopotamia durante mucho tiempo. menhires y cromlechs, conjunto de menhires que encierran un espacio circular (Stonehenge). Estas estructuras (una piedra vertical asentada en el suelo) fueron construidas 5050 años antes de nuestra Era, en la Edad de Bronce con herramientas de excavación hechas de cornamentas y huesos de ganado.